martes, marzo 11

Prolegómeno

Tal como en las películas, cuando se puso de puntitas para alcanzar la caja que estaba encima del estante, un libro completamente cubierto de polvo cayó abierto justo a sus pies. Se inclinó a regañadientes para poder alcanzarlo, pero al levantarlo un sobre amarillento se deslizó fuera de sus páginas hasta llegar al suelo, llamando su atención por la caligrafía desordenada y cursiva en la solapa que rezaba "epílogo". Dentro del sobre había un montoncito de papeles pequeños con frases aparentemente azarosas de diferentes poetas y escritores, mientras que una carta escrita en hoja azul parecía ser el contenido principal que escondía el libro empolvado. Preguntándose quién podría haber dejado eso allí, comenzó a leer.

"Esto es todo lo que puedo escribir. Me has dejado completamente vacía, ya no existe nada que  mis dedos quieran traducir en letras, nada que esas letras puedan contener sin hundirse en la oscuridad a mi lado. La tinta se niega a correr por mis manos. Si antes una hoja de papel desnuda significaba la aventura más excitante que podía emprender, ahora se ha convertido en el peor de mis miedos, en un desafío que durante años no me vi dispuesta a tomar. Las cosas no han cambiado mucho. En el fondo, no soy más que los despojos de lo que hiciste de mí, no soy más que las ruinas de todo lo que construimos juntos y los mundos que se vinieron abajo cuando te fuiste. El mar todavía aúlla por tu ausencia. Tengo enterrado en el alma el sonido de las olas rompiendo en la orilla, rompiendo mi cuerpo, destrozando todo a su paso -a mí, la única que se quedó frente al mar aquél plenilunio. Esto es todo lo que puedo escribir, es lo único que conozco. No tengo más historias que contar. Alguna vez me dijiste que si deseaba escribir viviera aventuras, que saliera a conocer el mundo y dejara de lado ese adormecimiento en el que vivía. Pues no es necesario recorrer el mundo entero en busca de experiencias nuevas para poder escribir. A veces solo basta con que te rompan el corazón y verás como de pronto la oscuridad que se apodera de ti se transforma poco a poco en letras. Decías que escribiera sobre algo que conociera, así todos entenderían a qué me refería y no terminaba siendo simplemente arte abstracto en poesía. Esto es lo que conozco, no tengo nada más. Esta es la única historia que puedo contar. Y quizás, ¿por qué no?, si lo escribo, finalmente alguien logre entender por qué, después de todo este tiempo, una parte de mí sigue de pie frente al mar mientras arrasa con todos nuestros sueños; por qué, después de cuatro años, aún me parece como si hubiera sido ayer que todo se hizo añicos"

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