lunes, marzo 28

Y entonces 'frío'; ese hielo que recorre la espalda cuando la certeza se hace evidente y no puede negarse, cuando no queda más opción que mirar de frente la realidad y aventurarse, quizás, a creer que algún día será distinto, que algún día ocurrirá algo de manera diferente y no será frío sino 'calidez' en un departamento con una gran cama blanca y un amanecer entre edificios y bocinas de autos. Frío. Quizás es el otoño que amanece o la propia ánima que se alza imponente frente al cuerpo que respira por inercia.

O quizás lo obvio: no existe igualdad exacta en esta realidad.

1 comentario:

Pistacho dijo...

Y esto es lo que nos hace el invierno, aunque uno sale en primavera como una mariposa del capullo. Y me gustan mucho tus reflexiones, ¿sabes? También creo en ese escalofrío de lo corpóreo, la aparente desaparición de lo etéreo. Es vivir la vida sin pensarla, adelante, sin miedo a lo que digan porque un día será tarde. Y con ello empieza el melancólico invierno que detesto, ¿A ti te gusta? :O

Saludos y valorrrr que el mundo está contigo, siempre :)