jueves, octubre 7

Y que el pasillo se va haciendo cada día un poco más angosto, y que pronto solo quedará espacio para uno -¡nada más que uno!, el Uno que se concibe como una sola unidad, única, solitaria, monosílaba. Y que, además, las luces se van apagando y no quedan ganas de hacer un agujero a la pared, mucho menos de alzar la voz y llamar a quienes se quedaron atrás, o caminar en dirección contraria... Y el pasillo se mimetiza con sí, y todo se desvanece...

1 comentario:

Lunne dijo...

Ni ganas de mirad hacia las paredes desnudas, los cuadros se han desvanecido y se le niega la vista a los ciegos.
Ni idea, but keep on shining, crazy diamond.
You said it.